Los rojizos ojos del muchacho se entornarón por toda la sala, pero no hizo el menor movimiento, ni mostró ninguna emoción cuando lo anunció:
-Han reclutado a más gente.
-Lo sé-respondió en voz baja Yu, el espadachín, desde el otro lado de la sala. Asomado al ventanal, observando como la luna aparecía por el horizonte del mundo.
El hombre alzó la cabeza y se crujió el cuello con cuidado. Era bastante fuerte, y ni siquiera mostraba su piel. Cada tatuaje de su piel irradiaba un misterioso poder; y se notaba aún bajo la extraña ropa que llevaba puesta; a cuál estaba completamente lleva de cremalleras. Era un poder tan letal el que irradiaba que cualquier mortal temblaría ante él.
Pero Yu; no era un hombre normal.
Zip tampoco era un hombre normal, ni siquiera entre sus aliados. Se trataba de uno de los fundadores de O.L.I.M.P.O, la contraparte de aquella organización que se dedicaba a hacer su trabajo de manera gratuita. Zip era uno de los más poderosos, y se encargaba de enfrentarse a los altos cargos de la otra organización.
-Ya sabes que decía tu padre, los nuevos integrantes a veces son los más peligrosos-dijo Zip, sonriendo.
-Probablemente, pero de momento observemos la situación, tengo ganas de ver algo de acción.
Hubo un breve silencio.
-Uno de los reclutados, es alguien de tu familia-dijo Zip con una sonrisa burlona dibujada en sus labios-.Es curioso que el destino os enfrente de esta forma.
Yu entrecerró los ojos y aguardo a que Zip siguiera hablando. Pero entonces el espadachín le miró esbozando una media sonrisa.
-Tal vez-dijo con suavidad mirándole-.Así destruir esa patética organización, sera muy divertido.
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